Carne de refranero

Agosto 31, 2008 | 1 Comment

El señor J. Bueno, amante de los refranes, se casó con la señora M. Buena, que también adoraba los proverbios. Como eran dos, y no hay dos sin tres, decidieron tener un hijo. A los nueve meses nació Bonifacio Bueno Buena, una delicia de niño, un querubín de hermosura tal que todo el […]

-¡La diosa no debe estar sola! -así sonaba el clamor de la multitud. Todas esas gentes habían acudido a Nejeb para celebrar el festival. Las menos, procedentes de la cercana Nejem, sólo habían cruzado el río; la inmensa mayoría estaba aquí tras realizar un viaje largo y duro a lo largo del río, un trayecto […]