-¡La diosa no debe estar sola! -así sonaba el clamor de la multitud. Todas esas gentes habían acudido a Nejeb para celebrar el festival. Las menos, procedentes de la cercana Nejem, sólo habían cruzado el río; la inmensa mayoría estaba aquí tras realizar un viaje largo y duro a lo largo del río, un trayecto […]